Reflexiones de una chica

noviembre 29, 2006

Via CurreMail

Cuando cumplí 14 años esperaba algún día tener un novio. A los 16 tuve un novio, pero no
había pasión. Entonces decidí que necesitaba un chico apasionado, con ganas de vivir.

En la facultad salí con un chaval apasionado, pero era demasiado emocional. Todo era
terrible, era la reina de los dramas, lloraba todo el tiempo y amenazaba con suicidarse

Entonces decidí que necesitaba un hombre estable. Cuando tuve 25 años encontré un hombre
estable, pero aburrido. Era totalmente predecible y nunca le excitaba nada. La vida se
hizo tan plomiza que decidí que necesitaba un chico más emocionante.

A los 28 encontré un novio excitante, pero no pude seguir su ritmo. Iba de un lado para
otro sin detenerse en nada. Hacía cosas impetuosas y coqueteaba con cualquiera que se le
cruzara. Me hizo tan miserable como feliz. De entrada fue divertido y energizante, pero
sin futuro. Entonces decidí buscar un hombre con alguna ambición.

Cuando llegué a los 31, encontré un muchacho inteligente, ambicioso y con los pies sobre
la tierra. Decidí casarme. Era tan ambicioso que me pidió el divorcio y se quedó con todo
lo que yo tenía. Ahora, a los 32, me gustan los tíos con la polla grande.

Y punto.

Saludos

2 Responses to “Reflexiones de una chica”

  1. mobb Says:

    Qué bueno XDDDDDDDDDDDDDDD

  2. argentalico Says:

    G E N I A L !!!


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